
Sumándome a las celebraciones por la onomástica (1) de la infanta Doña Leonor, traigo hasta aquí la imagen de esta familia feliz que debe servir para inspirarnos a todos en nuestro día a día.
El modelo de familia unida, de pareja que pone por delante de todo el cariño hacia sus hijos, que no se deja agobiar por las preocupaciones materiales -el trabajo, los atascos, las cuentas a fin de mes- es un referente válido que nos habla de cómo priorizar los diferentes aspectos de nuestra existencia cotidiana.
Os animo desde aquí a seguir el ejemplo de éstos compañeros esquiadores: creced y multiplicaos, bautizad a la prole con agua del río Jordán que es la mejor para el acristianamiento y dedicad a vuestros retoños todo el tiempo del mundo.
Nota:
Haciendo caso de los comentarios recibidos cambio la imagen de entrada para no dar lugar a confusiones y posibles equívocos, dejando aquí la de una familia igualmente modélica










